Al ser consultado por el caso Jeremías Monzón, el gobernador afirmó que “cuando se comete un delito propio de un adulto, la sanción debe ser acorde” y sostuvo que la discusión debe enfocarse en el hecho y la intencionalidad, no únicamente en la edad.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, volvió a insistir este miércoles en la necesidad de revisar el régimen de imputabilidad penal para menores involucrados en delitos graves. Aclaró que se trata de una postura que mantiene desde hace años y que no responde a un hecho aislado ni a una coyuntura mediática, sino a una problemática estructural vinculada a la seguridad pública.
“Cuando empecé a hablar de la baja de la imputabilidad, hace seis o siete años, recibí fuertes críticas de todo el sistema garantista, tanto judicial como político, que predominaba en la Argentina”, recordó Pullaro, al señalar que ya impulsaba este debate cuando era ministro de Seguridad provincial. En ese sentido, remarcó que el tema no surge a partir del caso Jeremías Monzón: “Lo vengo planteando desde hace tiempo, a partir de las dificultades que tiene el Estado para detener, encarcelar y aislar a personas que cometen delitos violentos extremos”.
El mandatario subrayó que su posición no está motivada por situaciones puntuales, sino por una realidad persistente: “Cuando fui ministro no contaba con herramientas legales para aislar a sicarios menores de edad que eran utilizados por organizaciones criminales”. Y agregó: “Hoy vemos cómo estas bandas se jactan de usar menores para cometer delitos graves. El Estado no puede actuar con ingenuidad frente a eso”.
Pullaro también puso en valor las políticas sociales y de prevención que se llevan adelante en Santa Fe. Destacó que más de 26.000 jóvenes participan del programa Nueva Oportunidad, con becas y acompañamiento integral, además de iniciativas como Abre y Abre Familia, que buscan reinsertar a chicos en la escuela y en espacios comunitarios. “Estas políticas explican, en parte, la baja de la violencia”, señaló. No obstante, advirtió que “existen casos de menores que cometen delitos extremadamente violentos, captados por organizaciones criminales, y que hoy no pueden ser encarcelados”.
“A delitos de adultos, penas de adultos”
El gobernador fue claro al definir su postura: “Un delito que tiene características de adulto debe tener una condena acorde”. En ese marco, sostuvo que la imputabilidad no debería definirse exclusivamente por la edad, sino por el tipo de delito cometido. “El homicidio es una conducta social y moralmente condenada desde la infancia. Todos saben que es una acción gravísima. Por eso, más que discutir edades, hay que analizar el delito y la intención, el dolo, para determinar la pena”, explicó.
Además, planteó la necesidad de actualizar el marco normativo frente a la evolución del crimen organizado: “Las leyes deben darnos herramientas a quienes trabajamos para seguir reduciendo la violencia y proteger a la sociedad de los delincuentes violentos”.
Por último, Pullaro se refirió al debate que se desarrolla en el Congreso Nacional sobre la baja de la edad de imputabilidad. Confirmó que asistirá si es convocado y adelantó que expondrá su visión ante los legisladores de Provincias Unidas. “No es una posición unánime, pero sí refleja las dificultades concretas que enfrentamos”, afirmó. Y concluyó: “La seguridad requiere adaptar las normas a la realidad actual. El Código Penal fue pensado para otro contexto, y hoy la criminalidad —sobre todo la organizada— funciona de una manera muy distinta”.







