La Favorita transita sus últimas semanas: incertidumbre, locales vacíos y un cierre que aceleró la crisis

Los pasillos de La Favorita ya reflejan el final de una etapa. A pocas semanas del cierre definitivo del proyecto comercial que buscó revitalizar el histórico edificio ubicado en la esquina de Sarmiento y Córdoba, el movimiento dentro del complejo se redujo notablemente y el clima predominante es de despedida.

Quienes recorren hoy el emblemático espacio encuentran una realidad muy distinta a la que acompañó su reapertura en 2023. Hay más vendedores que clientes, mesas vacías en los sectores gastronómicos y vidrieras repletas de promociones que buscan captar a los pocos consumidores que aún ingresan al edificio.

El anuncio del cierre agravó la caída de las ventas

Comerciantes y empleados coinciden en que la situación económica ya venía golpeando fuerte la actividad, pero aseguran que la confirmación del cierre terminó profundizando la crisis.

Según relataron trabajadores de distintos locales, la difusión de la noticia generó una disminución aún mayor en la cantidad de visitantes. Frente a ese escenario, muchos negocios apelan a liquidaciones, productos de outlet y descuentos especiales para intentar sostener las ventas durante las últimas semanas de funcionamiento.

Mientras tanto, algunos empleados esperan ser reubicados en otras sucursales, mientras que otros comenzaron la búsqueda de nuevas oportunidades laborales ante la incertidumbre sobre su futuro.

Un deterioro que comenzó antes

Puertas adentro, comerciantes y trabajadores sostienen que los problemas de La Favorita no comenzaron con el anuncio del cierre. La disminución del flujo de público se hizo evidente varios meses antes, especialmente en los pisos superiores y en los espacios gastronómicos, que dependían de una circulación constante de visitantes por todo el edificio.

Con el paso del tiempo, la caída del consumo impactó en distintos rubros y varios emprendimientos comenzaron a abandonar el complejo. La situación se agravó a comienzos de 2026, cuando empezaron a circular versiones sobre una posible finalización anticipada del proyecto.

La confirmación oficial terminó acelerando una salida de comerciantes que ya se encontraba en marcha.

Preocupación e incertidumbre entre los trabajadores

El clima de incertidumbre atraviesa a quienes todavía sostienen la actividad diaria. Algunos comerciantes prefieren evitar declaraciones públicas sobre la situación, mientras que empleados y encargados reconocen la preocupación que existe respecto al futuro laboral.

La tensión creció a medida que avanzaban las negociaciones entre la empresa operadora y los propietarios del inmueble, hasta desembocar en la decisión de finalizar anticipadamente una iniciativa que originalmente tenía vigencia hasta octubre de 2027.

El final de una apuesta por revitalizar el centro

La recuperación de La Favorita surgió tras la salida de Falabella y fue presentada como un proyecto destinado a devolver protagonismo comercial a uno de los edificios más representativos de Rosario.

Sin embargo, diferencias entre la firma encargada de la operación comercial y la fiduciaria que representa a los propietarios derivaron en la ruptura anticipada del contrato. Entre los puntos de conflicto aparecen cuestiones vinculadas al pago de alquileres, el mantenimiento de las instalaciones y la continuidad del emprendimiento.

Mientras las responsabilidades continúan siendo materia de discusión entre las partes, el impacto más visible se observa en los pasillos semivacíos, en los locales que liquidan mercadería y en los trabajadores que aguardan definiciones.

Por ahora, la actividad continúa. Los comercios que permanecen abiertos siguen atendiendo al público, aunque para muchos de quienes forman parte del proyecto, la despedida comenzó mucho antes del anuncio oficial del cierre.

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