Un relevamiento realizado en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario reveló una fuerte realidad que atraviesa a gran parte del alumnado: el 86% de los estudiantes trabaja o busca trabajo mientras cursa sus estudios.
El informe, en el que participaron más de 400 alumnos regulares, expone además las dificultades que enfrentan quienes intentan sostener la vida universitaria junto con las obligaciones laborales. Según los datos, el 73% de los estudiantes ya tiene empleo y otro 13% se encuentra en búsqueda laboral. Solo el 14% aseguró no trabajar ni necesitar hacerlo.
Uno de los puntos más preocupantes del estudio indica que el 85% de los estudiantes que trabajan reconoce tener dificultades para mantener el ritmo académico, especialmente a la hora de cursar materias y rendir exámenes.
Desde los centros de estudiantes plantearon la necesidad de que las autoridades universitarias implementen mayores flexibilidades en los horarios de cursado, teniendo en cuenta las jornadas laborales que muchos alumnos deben afrontar para sostener sus estudios.
“La situación repercute directamente en la formación y en el proceso educativo, porque muchas veces se le quita tiempo al estudio para poder generar ingresos”, señalaron desde el ámbito estudiantil.
Además, remarcaron que el crecimiento fue notable en comparación con años anteriores: en 2023, el porcentaje de estudiantes que trabajaban o buscaban empleo era del 43%, casi la mitad del actual.
“Hicimos un relevamiento estudiantil y arrojó resultados alarmantes. Participaron más de 400 alumnos y el 86% está trabajando o buscando trabajo”, expresó Fiorella Orso.
Por su parte, uno de los estudiantes consultados resumió la realidad cotidiana que atraviesan muchos jóvenes: “Se hace heavy sostener la rutina. Arrancás el día trabajando y después venir a cursar y ponerse a estudiar se torna difícil”.
En febrero de este año, agrupaciones estudiantiles presentaron en el Consejo Superior de la UNR un proyecto para crear la figura del “Estudiante-Trabajador”, con el objetivo de reconocer institucionalmente a quienes combinan estudio y empleo, y garantizar su permanencia en la universidad.










