Cristian “Kily” González tiene un nuevo desafío en su carrera como entrenador: fue presentado oficialmente como nuevo director técnico de Inter Miami, el equipo de la MLS donde juega Lionel Messi.
La llegada del entrenador rosarino se produce luego de una serie de resultados adversos para el conjunto estadounidense, que acumuló cuatro derrotas y un empate en sus últimas cinco presentaciones, además de quedar eliminado de manera temprana de la Leagues Cup.
Ante este escenario, la dirigencia decidió realizar un cambio en el cuerpo técnico y apostar por el exjugador de Rosario Central.
Mientras se concretaba la llegada del nuevo entrenador, Guillermo Hoyos quedó al frente del equipo de manera provisional. Desde el club destacaron su compromiso durante el período en el que asumió esa función.
El recorrido del Kily como entrenador
El nuevo entrenador de Inter Miami comenzó su carrera como técnico principal en Rosario Central, club en el que también desarrolló buena parte de su trayectoria como futbolista.
Posteriormente dirigió a Unión de Santa Fe y Platense, su último equipo antes de dar el salto al fútbol estadounidense.
En sus diferentes ciclos como entrenador, González registró un rendimiento del 43,62% de los puntos en Rosario Central, 43,16% en Unión y 28,58% en Platense.
Uno de sus principales logros fue su paso por Unión, donde consiguió sostener al equipo en Primera División y posteriormente alcanzó la clasificación a la Copa Sudamericana. Además, durante sus diferentes etapas se caracterizó por darle oportunidades a futbolistas jóvenes.
Un vínculo especial con Messi
La llegada del Kily a Inter Miami también tendrá un condimento especial por su relación con Lionel Messi y con otros integrantes de la Selección Argentina.
Después de la consagración argentina en el Mundial de Qatar 2022, Messi y González protagonizaron un emotivo encuentro en la zona de Funes, donde ambos coincidieron luego del regreso del seleccionado.
En aquella oportunidad, el Kily se encontró con Messi y Ángel Di María, también campeón del mundo, y los futbolistas se fundieron en un abrazo.
Ahora, aquel vínculo vuelve a tomar protagonismo: el entrenador rosarino tendrá la responsabilidad de conducir al equipo en el que juega una de las máximas figuras de la historia del fútbol argentino.
El desafío para González será inmediato: levantar el rendimiento de Inter Miami, volver a encaminar al equipo en la MLS y pelear por los objetivos internacionales, con Messi como principal figura del plantel.










