El Hospital Vilela transformó la atención oncológica infantil con espacios de juego, arte y contención

El nuevo Hospital de Día Oncohematológico incorpora murales, mobiliario interactivo y propuestas lúdicas para acompañar a niñas, niños y sus familias durante los tratamientos ambulatorios. La iniciativa busca humanizar la experiencia hospitalaria sin descuidar los estándares sanitarios.

El Hospital de Niños Víctor J. Vilela dio un paso más en la humanización de la atención pediátrica con la puesta en funcionamiento de su nuevo Hospital de Día Oncohematológico, un espacio diseñado para que niñas y niños que atraviesan tratamientos contra el cáncer puedan vivir ese proceso en un entorno más cálido, creativo y amigable.

Ubicado en el edificio de Virasoro 1855, el sector fue pensado para realizar transfusiones, sesiones de quimioterapia, extracciones de sangre y otros procedimientos ambulatorios, combinando infraestructura médica de alta complejidad con un ambiente que promueve el juego, la imaginación y el bienestar emocional.

Un espacio donde el juego también forma parte del tratamiento

La propuesta incorpora murales, ilustraciones, pizarras magnéticas, rompecabezas, memotest, superficies para dibujar y mobiliario móvil que permite adaptar las actividades a cada paciente.

El proyecto fue desarrollado por el arquitecto Martín Lequi Moreno junto con la ilustradora Lua Manguito, en un trabajo conjunto con los equipos del hospital, Arquitectura Hospitalaria y la Fundación del Hospital Vilela.

Uno de los personajes principales de la intervención es “Cosito”, una creación de Manguito que acompaña a los niños en distintos sectores del edificio y se convierte en el hilo conductor de la experiencia visual.

Diseño adaptado a un área de alta complejidad

Cada uno de los elementos fue diseñado teniendo en cuenta las necesidades de pacientes con compromiso inmunológico.

Por ese motivo, los muebles, juegos y piezas artísticas fueron fabricados con materiales resistentes a los procesos de limpieza y desinfección, garantizando la seguridad sanitaria sin resignar el valor estético del espacio.

Además, el mobiliario puede reorganizarse fácilmente para acercar actividades recreativas a los niños que deben permanecer en sillones o camillas durante varias horas.

Los amplios ventanales también forman parte de la propuesta, ya que pueden utilizarse como superficies para dibujar con marcadores especiales, ofreciendo una alternativa más para estimular la creatividad durante la espera.

Un recorrido pensado para acompañar a las familias

El concepto del proyecto busca transformar el tiempo de espera en una experiencia más llevadera.

Las paredes, los techos e incluso los ascensores representan las estaciones del año, mientras diferentes ilustraciones acompañan el recorrido por todo el Hospital de Día, generando un ambiente que invita a jugar, explorar y distraerse en medio de tratamientos complejos.

La iniciativa apunta no solo a mejorar la experiencia de los pacientes, sino también a brindar contención y alivio a las familias que los acompañan durante largas jornadas.

Una inversión para ampliar y modernizar la atención

La construcción del nuevo Hospital de Día Oncohematológico implicó una ampliación de 200 metros cuadrados dentro del Hospital Vilela.

La obra demandó una inversión pública superior a $1.021 millones, destinada a infraestructura, equipamiento médico, mobiliario y la incorporación de un nuevo ascensor.

A ese financiamiento se sumaron más de $450 millones recaudados a través de la campaña solidaria impulsada por el influencer Santiago Maratea, que contó con el aporte de cerca de 170.000 personas.

Con esta incorporación, el Hospital Vilela amplía su capacidad de atención para pacientes oncohematológicos pediátricos y consolida un modelo que entiende que el diseño, el arte y el juego también pueden ser herramientas fundamentales para transitar los tratamientos de una manera más humana.

Últimas noticias