El Canalla superó por la mínima a Libertad en el Gigante, con gol de Ovando. Aunque Di María falló un penal, el equipo de Almirón quedó muy cerca de clasificar en la Libertadores.
Rosario Central dio un paso clave en la Copa Libertadores al imponerse 1 a 0 frente a Club Libertad en el Gigante de Arroyito, por la cuarta fecha del Grupo H. El único tanto de la noche lo marcó Ignacio Ovando en el arranque del segundo tiempo.
El equipo dirigido por Jorge Almirón no brilló, pero hizo lo necesario para quedarse con tres puntos que lo dejan al borde de la clasificación a octavos de final, a falta de dos jornadas.
El primer tiempo mostró a un Central incómodo, sin claridad en ataque y con dificultades para generar peligro. De hecho, las situaciones más concretas fueron para el conjunto paraguayo, que estuvo cerca de abrir el marcador en los minutos iniciales. La más clara para el local llegó tras una jugada individual de Alejo Véliz, que derivó en un penal sancionado con ayuda del VAR. Sin embargo, Ángel Di María no logró convertir: falló el disparo y también el rebote.
En el complemento, cuando el trámite seguía trabado, apareció la pelota parada para romper el cero. Tras un córner ejecutado por Di María, Ovando empujó la pelota casi sobre la línea y desató el festejo auriazul.
A partir de ahí, Central optó por manejar los tiempos y cuidar la ventaja más que ampliar el resultado. Libertad, ya sin chances en el grupo, no encontró herramientas para inquietar y el partido se fue apagando hasta el pitazo final.
El triunfo no alcanzó para asegurar matemáticamente la clasificación, debido a otros resultados del grupo, pero deja al Canalla en una posición muy favorable. Con la mira también puesta en el cruce ante Independiente por el torneo local, el equipo rosarino cumplió su objetivo y quedó a un paso de meterse entre los 16 mejores del continente.









