La semana copera dejó sensaciones opuestas pero con un mismo foco: la necesidad de sumar fuerte en la fase de grupos. Por un lado, Boca mostró una versión sólida y contundente; por el otro, Rosario Central afina detalles para un partido que puede marcar su rumbo inmediato en la competencia.
El equipo dirigido por Diego Martínez se impuso con claridad en su presentación de ayer por Copa Libertadores. Boca dominó de principio a fin, con un funcionamiento colectivo aceitado y una diferencia que pudo haber sido incluso mayor. Con control en el mediocampo, profundidad por las bandas y eficacia en el área rival, el conjunto xeneize resolvió el encuentro sin sobresaltos y suma tres puntos que lo posicionan con firmeza en su grupo.
En paralelo, Rosario Central se prepara para afrontar un compromiso determinante tras el empate conseguido en su debut. El Canalla sabe que necesita una victoria para no ceder terreno en la pelea por la clasificación.
El próximo partido de Central será este jueves a las 21:30, en el Gigante de Arroyito, donde recibirá a Deportivo Táchira por la segunda fecha de la fase de grupos. El equipo de Miguel Ángel Russo buscará hacerse fuerte en casa y capitalizar el apoyo de su gente para quedarse con tres puntos clave.
En cuanto al plantel, una de las principales incógnitas giraba en torno a la presencia de Ángel Di María. Finalmente, el rosarino no forma parte del equipo, por lo que Central deberá afrontar el encuentro sin esa variante ofensiva de jerarquía.
Con este panorama, el conjunto auriazul apunta a mejorar la eficacia en los metros finales y sostener la intensidad durante los 90 minutos, aspectos que quedaron en evidencia tras el empate inicial.
La Copa Libertadores recién comienza, pero cada punto empieza a pesar. Boca ya dio un paso firme; ahora, Central tiene la oportunidad de acomodarse en su grupo y empezar a construir su camino.









