Santa Fe analiza restringir el uso de celulares en las escuelas y apunta a una regulación más estricta

El gobierno provincial avanza en un esquema para ordenar, limitar e incluso prohibir el uso de teléfonos móviles en las escuelas públicas, ante el impacto negativo que estos dispositivos generan tanto en el aprendizaje como en la salud mental de niños y adolescentes. Así lo confirmó el ministro de Educación de Santa Fe, José Goity, quien remarcó que la estrategia será distinta según el nivel educativo y estará acompañada por un plan integral de educación digital.

La intención oficial es que durante este año queden definidos los protocolos de aplicación o, al menos, que estén lo suficientemente ajustados como para comenzar a implementarlos. Goity reconoció que se trata de un tema sensible y complejo, por lo que descartó decisiones apresuradas. Por ahora, el ciclo lectivo 2026 continuará con el mismo esquema que cerró 2025: recomendaciones generales para reducir el uso del celular en el aula, mientras cada institución adopta criterios propios ante la falta de una norma unificada.

En ese marco, el Ministerio trabaja en lineamientos comunes que permitan acompañar a las escuelas en el proceso. “La idea es evitar que cada establecimiento resuelva el problema de manera aislada”, explicó el funcionario, al tiempo que señaló que hoy existen enfoques muy dispares entre las distintas comunidades educativas.

Primaria sin celulares, secundaria con usos pedagógicos

El ministro fue categórico al referirse al nivel primario: los celulares no deberían estar presentes en el aula. En cambio, en la secundaria se evalúa habilitar su utilización con fines educativos, siempre bajo supervisión docente y vinculada a actividades de aprendizaje, como la búsqueda de información o el desarrollo de contenidos específicos.

También adelantó que será necesario debatir qué ocurre con el uso de dispositivos durante los recreos y los tiempos libres, tanto en primaria como en secundaria, y subrayó que el acompañamiento de las familias y de la sociedad es clave para que cualquier regulación sea efectiva.

Goity recordó que varios países implementaron prohibiciones totales y luego debieron revisarlas, por lo que Santa Fe busca una solución adaptada a su realidad. “El celular es una herramienta que, bien utilizada, es necesaria en la actualidad. Por eso no se trata solo de restringir, sino de formar”, sostuvo.

Salud mental y aprendizaje, en el centro del debate

Desde la cartera educativa indicaron que trabajan junto a especialistas y fundaciones que aportan evidencia científica sobre los efectos del uso excesivo del celular. Estudios nacionales e internacionales coinciden en que el acceso sin límites favorece la ansiedad, la dispersión, las dificultades en los vínculos y la llamada “pereza cognitiva”.

Uno de los trabajos citados es un estudio global de 2025 realizado por Sapien Labs, que advierte que el uso del celular antes de los 13 años puede provocar alteraciones significativas en la salud mental a corto y mediano plazo, con impacto incluso en la adultez temprana. Entre las consecuencias más frecuentes se mencionan problemas de sueño, baja autoestima, depresión, conflictos familiares y mayor exposición al ciberacoso.

Por ese motivo, los especialistas recomiendan retrasar el acceso a estos dispositivos hasta la adolescencia y promover un uso responsable, con supervisión adulta y estímulo de actividades presenciales dentro y fuera de la escuela.

Una ley que quedó desactualizada

En Santa Fe rige desde 2006 la Ley 12.686, que prohíbe el uso de celulares y equipos similares durante las clases en los establecimientos educativos. Sin embargo, el propio ministro reconoció que la norma quedó obsoleta frente a los cambios tecnológicos. “Fue pensada en una época en la que el celular servía básicamente para hablar, algo que hoy casi no ocurre”, explicó.

La intención del gobierno es primero diseñar herramientas y criterios claros de aplicación, y luego avanzar en una actualización del marco legal que acompañe esa realidad, en lugar de imponer cambios normativos sin una base pedagógica sólida.

Educación digital e inteligencia artificial

De cara a los próximos años, Goity adelantó que la provincia atraviesa un proceso de transformación educativa que incluye la consolidación del plan de alfabetización Raíz, un nuevo diseño curricular para el nivel primario y un fuerte impulso a la alfabetización digital. En ese camino, también se analiza la incorporación de la inteligencia artificial como herramienta educativa.

“La IA llegó para quedarse y debemos aprender a usarla a favor del sistema educativo, sin que reemplace las decisiones pedagógicas ni genere dependencia”, concluyó el ministro, quien insistió en que el desafío es encontrar un equilibrio que potencie los aprendizajes sin afectar el desarrollo cognitivo y emocional de los estudiantes.

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