Una vivienda de Villa Gobernador Gálvez que había quedado abandonada tras la muerte de su propietario fue demolida este jueves en el marco de una causa por microtráfico. Según la investigación, el inmueble había sido tomado por una banda narco que lo utilizaba como punto de venta de drogas.
La propiedad estaba ubicada en la esquina de Santiago y San Juan, en barrio La Ribera, y ya había sido allanada el pasado 6 de mayo en un operativo encabezado por la Policía Federal. En aquel procedimiento fueron detenidos dos presuntos “soldaditos” que ocupaban el lugar.
De acuerdo a fuentes ligadas a la investigación, tras la muerte del dueño —quien no tenía familiares conocidos— una vecina se apropió de la vivienda. Sin embargo, poco tiempo después fue amenazada por integrantes de una organización criminal que opera en la zona para que comercializara estupefacientes desde el domicilio.
Ante la negativa de la mujer, la casa terminó directamente en manos de la gavilla, que la convirtió en un aguantadero vinculado al narcomenudeo.
Pese a la ocupación irregular del inmueble, no existían denuncias formales por usurpación ni personas que reclamaran legalmente la propiedad, situación que facilitó el avance de las medidas judiciales.
Durante la demolición, realizada con una topadora en el marco de la aplicación de la ley de microtráfico, llamó la atención la presencia de figuras de San La Muerte dentro de la vivienda, una imagen pagana frecuentemente asociada a ámbitos delictivos y al narcomenudeo.
Además, todavía podía verse un viejo cartel con la inscripción “servicio técnico”, señal de que el inmueble había tenido otro destino antes de caer bajo control del delito.










