La crisis en la atención médica del PAMI empieza a impactar de lleno en el sistema de salud pública de la provincia de Santa Fe, que ya trabaja con alta demanda.
Desde el Ministerio de Salud provincial advirtieron que una parte importante de quienes hoy se atienden en hospitales públicos corresponde a afiliados de la obra social de jubilados. En concreto, del 28% de pacientes sin cobertura que utilizan el sistema, más del 25% son afiliados al PAMI.
El tema fue analizado en una reunión de gabinete encabezada por el gobernador Maximiliano Pullaro en la ciudad de Rosario. Allí, la ministra de Salud, Silvia Ciancio, expresó su preocupación por el escenario actual.
“Es una situación que venimos siguiendo desde hace tiempo. Estos números implican una inversión muy importante para la provincia”, explicó la funcionaria, quien además fue contundente respecto a la situación de los profesionales: “El recorte en los honorarios es injusto, con valores realmente vergonzosos”.
Actualmente, los médicos denuncian que perciben alrededor de 2.100 pesos por consulta, una cifra muy por debajo de lo que abonan otras obras sociales, que oscila entre los 12 mil y 18 mil pesos. Esto representa una caída de ingresos cercana al 50% y pone en riesgo la continuidad del servicio.
Además del impacto económico, los cambios en el sistema de pagos —implementados de manera unilateral— generaron conflictos con los profesionales, protestas y suspensión de prestaciones. También se modificó la modalidad de cobro, eliminando el pago por consulta individual, lo que reduce aún más los ingresos cuando los pacientes requieren múltiples atenciones.
Desde el gobierno provincial aseguraron que, ante la emergencia, se continúa garantizando la atención en centros de salud públicos. Sin embargo, remarcaron que la responsabilidad principal recae sobre el PAMI y el gobierno nacional.
“Vamos a seguir reclamando todas las veces que sea necesario”, sostuvo Ciancio.
Mientras tanto, médicos advierten que la situación no solo afecta su trabajo, sino también la calidad de atención de los pacientes, en su mayoría adultos mayores, y reclaman soluciones urgentes para evitar un mayor deterioro del sistema.









