Lo que hoy es un gasto millonario para Rosario —la gestión de más de 1.000 toneladas diarias de residuos— podría convertirse en una fuente de ingresos, energía y exportaciones. Ese es el objetivo de una iniciativa que impulsa el gobierno provincial junto a Enerfé y la firma Genamex, con la mirada puesta en reconvertir la basura en un activo productivo.
El plan también contempla el desarrollo de un segundo polo en Santa Fe, con la intención de aprovechar el volumen de residuos y la infraestructura industrial de ambas ciudades para dar un salto en materia energética.
Un giro en la lógica: de enterrar a producir
Hoy, gran parte de los desechos termina en rellenos sanitarios, generando costos sostenidos y problemas ambientales. La propuesta apunta a revertir ese esquema: utilizar los residuos como insumo para generar energía y combustibles, reduciendo el impacto ambiental y, al mismo tiempo, creando valor económico.
Incluso, uno de los puntos más destacados es la posibilidad de reutilizar basura ya enterrada, lo que transformaría antiguos basurales en reservas aprovechables a largo plazo.
Producción energética con perfil exportador
El proyecto prevé instalar plantas en zonas estratégicas del Gran Rosario y la capital provincial. La cercanía a los puertos aparece como una ventaja clave, ya que permitiría producir combustibles —especialmente para el transporte marítimo— con destino al mercado internacional.
El sistema se basa en la gasificación controlada de residuos, un proceso que permite generar distintos derivados energéticos sin necesidad de incineración directa.
Inversión fuerte y participación local
La escala del proyecto es alta: cada módulo de procesamiento, con capacidad para unas 300 toneladas diarias, requiere inversiones de gran magnitud. En Rosario, se analiza un esquema con varias líneas operativas que podrían elevar significativamente el monto total.
El financiamiento ya tiene un respaldo importante del exterior, que cubriría cerca del 70% del capital. El resto quedaría abierto a inversores locales, lo que abre una ventana interesante para empresas y actores regionales que quieran sumarse a este nuevo negocio.
Qué productos genera
A partir del tratamiento de residuos se pueden obtener:
- Bioetanol
- Combustibles sustentables (marítimos y aeronáuticos)
- Energía eléctrica
- Hidrógeno
- Agua tratada
El potencial productivo es considerable: con grandes volúmenes de residuos se pueden generar toneladas de combustibles con valor en mercados internacionales.
Impacto económico y laboral
El desarrollo de estas plantas no solo implica una mejora ambiental, sino también un impulso económico. Se proyecta un período de obra de entre 18 y 24 meses y la creación de cientos de empleos directos, además del movimiento que generará en sectores vinculados como la industria, la logística y los servicios.









